Héctor Orejanera Silva
Gestor Santander


Es importante mencionar que la escogencia del territorio fue nutrida a partir del entendimiento del contexto. Para dar respuesta a este elemento vital, se construyó un documento de caracterización, que resalta la importancia de establecer un análisis crítico de los diferentes elementos geográficos, sociales, culturales y políticos, que inciden en el sistema educativo del municipio, teniendo en cuenta que a partir de ese proceso, se optimizará la ejecución del programa y se lograrán generar intervenciones efectivas, que propendan al mejoramiento de la calidad de la educación.
 
 En términos generales, Bucaramanga se encuentra en un proceso de cualificación de su sistema educativo, que surge del intento por comprender su devenir histórico, y especialmente su realidad actual. Al analizar los diversos componentes municipales que la nutren, se percibe que el programa Transformación Educativa para la Vida, llega en una coyuntura ideal para su despliegue, teniendo en cuenta el proceso de fortalecimiento que viene presentando el municipio a nivel social, educativo y económico.
 
Después de la realización de análisis contextual del territorio, en el mes de abril se ejecutaron dos encuentros de relacionamiento con los actores más representativos de la Secretaría de Educación del municipio, donde se lograron abarcar los elementos principales del programa (fundamentos, objetivos, metodología, resultados esperados, etc.), y se concertaron los establecimientos educativos a impactar: Institución Educativa Rural Vijagual (sede H) e Institución Educativa Rural Bosconia (Sedes B y D). A nivel general se logró generar un clima de confianza y se percibió interés por parte de los actores municipales en establecer alianza estratégica con el proyecto.
 
Posteriormente, el 3 de mayo de 2018 se logró realizar el taller de inducción en la Alcaldía del municipio de Bucaramanga. En este espacio, se generó formación en el enfoque del derecho a la educación y el sistema educativo nacional. Además, se presentó la ruta metodológica del programa y sus logros a lo largo de sus 10 años, así como el soporte y sustento que brinda ISA y la Fundación Antonio Restrepo Barco para impactar en la educación nacional.
 
A nivel general, los participantes (rectores, docentes, miembros de la Secretaría de Educación, etc.) se mostraron receptivos ante los elementos trabajados. De igual forma, lograron comprender el trasfondo del programa en cuanto a la apuesta por empoderar a la comunidad educativa en los procesos de mejoramiento, y la meta de fortalecer las capacidades instaladas y la sostenibilidad.
 
Finalmente, se logró concertar la puesta en marcha de la Fase 1, la cual iniciará a finales del mes de mayo. La disposición y el recibimiento fueron favorables, además, contar con directivos y docentes de los establecimientos educativos a impactar, generó un ambiente enriquecedor que facilitará el acompañamiento.
 
Estamos transformando vidas... estamos aportando a la transformación de la calidad de la educación en el país. Somos Transformación Educativa para la Vida.                                                      
 
¡Seguiremos en contacto!

Publicado en Noticias

La Fundación Antonio Restrepo Barco, organización social que trabaja en favor de niños, niñas, adolescentes y jóvenes en condiciones vulnerables en Colombia anunció a comienzos de 2018 el nombramiento de Alfonso Otoya Mejía como nuevo Director general de la Fundación.

Alfonso, es economista de la Universidad Javeriana con maestría en administración de empresas (MBA) de Babson College. Experto en administración y gerencia general con énfasis en planeación y estructuración financiera de proyectos, administración de portafolios y valoración de compañías. 

Cuenta con más de 15 años de experiencia profesional en empresas del sector financiero y participación activa en Juntas Directivas de diversos sectores que incluye el social. Entre los cargos desempeñados recientemente, fue Director del Grupo Empresarial Vallecaucano, Gerente del Corredor Verde en la Fundación para el Desarrollo Integral del Pacífico, Director de Desarrollo Administrativo de la Alcaldía de Cali (2012-2014), entre otros.

“La Fundación es una organización reconocida en el ámbito social por el trabajo que ha realizado durante años…  Es mi interés mantener y aumentar este reconocimiento, a través de altos estándares de calidad, valores y principios que respalden todo lo que hagamos dentro y fuera de la organización”, Agrega.

¿Qué retos asume en la Dirección de la FRB?

Mi principal reto, es hacer que las cosas sucedan, buscar nuevas formas de hacerlas y junto con el equipo de trabajo generar nuevas experiencias. En este orden, estamos trabajando para ser una Fundación que tiene la capacidad de reinventarse y estar a la vanguardia del nuevo contexto nacional e internacional y los retos, en términos de desarrollo que eso implica, ser innovadora, proactiva y socialmente responsable.

¿Qué representa para la FRB un Programa como Transformación Educativa para la Vida?

El programa Transformación Educativa para la vida es uno de los pilares sobre los cuales construiremos el nuevo modelo de intervención de la fundación que entre sus objetivos seguramente estará el mejoramiento de la calidad de la educación. Buscamos que la FRB logre trabajar de manera articulada con los gobiernos locales, colegios, personal docente, estudiantes y padres de familia, y eso es lo que hace el programa, sumar esfuerzos y compromisos de toda la comunidad educativa, así como identificar acciones y metas que permitan llegar a un acuerdo para el mejoramiento de la educación. Sin embargo, la tarea no debe quedar aquí, es necesario el compromiso de todos para que sea un proceso continuo, definir metas realistas y lo más importante que se cumplan.

¿Cuál es el compromiso que quiere asumir la Fundación y esta nueva dirección con la educación del país?

En estos meses nos hemos dedicado a profundizar en el estado de la educación en Colombia y a pesar que contamos con un marco legal dado por la declaración de los derechos de los niños proclamada por la asamblea General de las Naciones Unidas, la Constitución Política de Colombia, la Ley General de Educación, entre otros, la brecha de la educación entre población rural-urbana se incrementa. Las cifras existen, por citar un ejemplo y según Fedesarrollo, la tasa de permanencia escolar en zonas rurales es del 48%, mientras que en las ciudades alcanza el 82%.

En este orden, queremos ser un laboratorio social que brinde soluciones educativas integrales con y para las niñas, niños, adolescentes y jóvenes del ámbito rural, promoviendo el trabajo conjunto y acompañamiento de otros actores del desarrollo que generen complementariedad con acciones relacionadas a esta problemática.

¿Qué piensa de la educación actual en Colombia y cómo se la sueña?

El país ha tenido importantes avances en esta materia, pero aún tenemos grandes retos en términos de calidad, deserción, inversión, cierre de brechas, entre otros. No obstante, vemos una gran oportunidad para avanzar en este ámbito, ya que la educación se ha puesto en el centro de todas las agendas, no solo en Colombia sino a nivel mundial con los Objetivos de Desarrollo Sostenible que la mencionan como base para mejorar nuestra vida y el desarrollo sostenible de todos los países.

De esta manera les presentamos y le damos la bienvenida al nuevo Director general de la Fundación Antonio Restrepo Barco.

Publicado en Noticias

Los invitamos a realizar un reconocimiento de los departamentos que harán parte de la transformación educativa. 


A la fecha los 11 municipios que harán parte de la 'Quinta Expansión' se encuentran iniciando la 'Fase Arranque'. Esta expansión incluye acompañar algunas comunidades indígenas en los departamentos de Cesar y Córdoba.​
 
 
Publicado en Así vamos

PuebloArhuaco

Imagen tomada de portal  Web OrigenArhuaco

Sofía Peñata Doria - Gestora Córdoba
Medardo Rafael Barros Bolaños - Gestor Cesar

En Colombia, a pesar de los avances en cuanto a normatividad que ampara y protege a los pueblos y naciones indígenas, estos continúan en una condición de vulnerabilidad inaceptable, toda vez que hacen parte del Estado nación y además son parte esencial para la construcción y desarrollo de país. Ellos con su constancia y lucha por preservarse y en otros casos revitalizarse y hasta reconstruirse como cultura, estos han realizado grandes esfuerzos por mantener su identidad, usos, costumbres, cosmovisión y conservar sus territorios a través de la que “es la forma privilegiada de transmitir, conservar, reproducir y construir la cultura. Permite generar conciencia crítica capaz de transformar la sociedad” Artunduaga, l. (1997), la educación. Esa que de facto asumimos como unísona y general para todo Colombiano, pero es en este marco de sistema reproductor cultural y social que cobra valor esa lucha que vienen adelantando los pueblos originarios por el derecho a un proceso educativo enmarcado en la pertinencia, la contextualización y el derecho a la autodeterminación que hoy conocemos como Etnoeducación o Educación Propia e intercultural, escenarios desde el cual se proyecta el ser indígena.

Históricamente la educación para pueblos indígenas ha estado marcada por su concesión a terceros por parte del Estado, principalmente a la iglesia católica fue a quien se le delegó esta responsabilidad. La entrega de la educación por parte del Estado a la Iglesia, es un hecho que profundiza la ruptura cultural de las comunidades, puesto que para entonces ““el saber disciplinar” además de organizarse en función de los planes educativos, era tamizado en función de las verdades y principios religiosos” Romero, F. (s.f.). Así, se convirtió en una herramienta que anuló la posibilidad de muchos pueblos de circular mediante la palabra y las prácticas rituales y sociales, su identidad cultural, su autonomía, su conocimiento y hasta su estructura social. Pero la lucha constante frente a la exigibilidad de los derechos ha permitido que hoy, los pueblos originarios, cuenten con un amparo legal en la normatividad nacional e internacional que reconoce el derecho mayor y el derecho a la autodeterminación. Desde allí, se abrió el escenario para la construcción del S.E.I.P, Sistema Educativo Indígena Propio, un sistema educativo que sea eje fundamental para el fortalecimiento de sus principios, el cual surge en rechazo, precisamente, a las formas de educación que les venían siendo impuestas.

Hoy día los procesos de interculturalidad están pasando de la teoría a una praxis en la cual el diálogo de saberes que se establece entre conocimientos que transitan por el sistema educativo, se materializa en una apuesta formativa que busca garantizar la pervivencia étnica y la posibilidad de la interacción en marcos de respeto y comprensión de lógicas, ciencias, conocimientos y cosmovisiones disimiles y distantes.

No obstante, luego de alcanzar la construcción del S.E.I.P y el reconocimiento por medio del decreto 1953 del 7 de octubre de 2014, hace falta sortear los obstáculos que en diferentes espectros se le presentan, en primer lugar, porque no hay garantías suficientes por parte del Estado y en general de las entidades territoriales para respaldar las propuestas ‘Etnoeducativas’ o de ‘Educación Propia’ y en segundo lugar, porque Colombia, en materia de educación, responde a políticas internacionales que de alguna manera alienan las cosmovisiones de quienes ingresan al sistema educativo regular, por medio de estandarización y concepción unívoca del conocimiento.

Es importante resaltar, cómo muchos pueblos han logrado dentro de un proceso contraveniente, mantener sus usos y costumbres, los pilares de su cultura y buscar el establecimiento de procesos formativos que les permitan transitar en el conocimiento con una mirada compresiva de lo diferente, de inclusión con el no indígena y sobre todo de relacionamiento desde su cosmovisión. Es esta una gran lección para quienes olvidan que el país es pluricultural y que por tanto la educación debe apuntar hacia la interculturalidad, alejada de la creación de diferencias, marcas, etiquetas y estigmas, para llevarnos a reconocernos y reconocer al otro en marcos de respeto y diálogo.

El Estado como garante del derecho a la educación, debe velar por construir, en conjunto, políticas a mediano y largo plazo que eviten la desaparición de las culturas indígenas, respetando su espiritualidad y riqueza cultural. En esta vía, viene a ocupar un espacio importante la ‘Etnoeducación’ como “un proceso de recuperación, valoración, generación y apropiación de medios de vida que responde a las necesidades y características que le plantea al hombre su condición de persona.” Artunduaga, l. (1997). La Ley 115, define etnoeducación como “la que se ofrece a grupos o comunidades que integran la nacionalidad y que poseen una cultura, una lengua, unas tradiciones y unos fueros propios y autóctonos”. De manera que, representa para el sistema educativo un reto muy importante porque señala el camino para intercambiar discursos que construyan una nueva forma de ver la diversidad étnica.

 

Referencias bibliográficas

Artunduaga, l. (1997). La Etnoeducación: una dimensión de trabajo para la educación en comunidades indígenas de Colombia. Disponible en: https://rieoei.org/historico/oeivirt/rie13a02.htm

Romero, F. (s.f.). Manuel Quintin Lame: sabiduría y saber escolar. Disponible en: http://www.humanas.unal.edu.co/colantropos/files/5214/5615/3567/manuel_quintin_lame_sabiduria_y_saber_escolar.pdf

Publicado en Noticias

Varios elementos importantes que compartir frente a esta nueva apuesta del Programa desde la Alianza ISA – Fundación Antonio Restrepo Barco.


Lo primero es que la selección de los territorios en donde buscamos sumar al mejoramiento de la calidad educativa, nos permite continuar con el mismo equipo de gestores, y esto nos genera muchas posibilidades de reforzar técnicamente el Programa.

El equipo se configura de la siguiente forma:

Berledis Monterrosa: Acompaña a 7 nuevos establecimientos educativos en Cartagena ubicados en la zona de Nelson Mandela.
Claudia Zapata: Continúa en Ituango con 3 establecimientos educativos en zonas diferentes, e inicia una nueva cobertura en Heliconia (Antioquia), con 4 establecimientos.
Sofia Peñata: Asume el acompañamiento de 6 establecimientos educativos en el municipio de Montería, más uno perteneciente a la comunidad indígena de los Zenues en el municipio de Chinú.
Janer Guardia: Continúa en Amalfi y Anorí acompañando 8 nuevas comunidades educativas, 4 en cada municipio.
Héctor Orejarena: Ahora acompañará a 3 establecimientos educativos en la zona rural de Bucaramanga.

Lo segundo es que contamos con la oportunidad de incorporar a dos nuevos profesionales que acompañaran los siguientes territorios:

Edgar Arrieta: Sabanalarga (Atlántico), 3 establecimientos educativos. Santa Rosa (Bolívar) 3 establecimientos educativos
Medardo Barros: Pueblo Bello, Cesar, un trabajo con la comunidad Arhuaca en 6 establecimientos educativos.

Mencionarles también que estos territorios apuntan a acompañar tanto procesos de construcción como de operación, priorizados y analizados conjuntamente con la dirección Corporativa de Sostenibilidad de la Vicepresidencia de relaciones institucionales de ISA y parte del equipo de la dirección ambiental y predial de INTERCOLOMBIA.

Es un nuevo panorama que nos alienta a transitar nuevos horizontes instalar procesos que se traduzcan con el tiempo, en la transformación de la calidad educativa.

Publicado en Así vamos

‘La garantía de los derechos de la niñez no da espera’: #NiñezYA

 

 

image5307345

 

Cien organizaciones de la sociedad civil presentaron NiñezYA, la estrategia que pondrá en agenda electoral las acciones urgentes que requiere Colombia para garantizar los derechos de esta población.

Bogotá, 6 de febrero de 2018. Para cumplir a cabalidad con los derechos de la infancia y la adolescencia del país, y con ello las leyes y tratados nacionales e internacionales suscritos por Colombia, el próximo presidente tiene importantes retos. Un grupo de organizaciones expertas en niñez destacan ocho, entre los que están: detener cualquier tipo de violencia contra niñas y niños; diseñar una política pública para la población de 6 a 17 años; fortalecer a la familia y aplicar justicia con carácter pedagógico y restaurativo a los adolescentes en conflicto con la ley, como lo señala el Código de Infancia y Adolescencia.

“En Colombia, pese a avances importantes en la garantía de los derechos de la niñez, persisten brechas inaceptables en su cumplimiento. Abogamos por un país en el que ningún niño o niña muera por desnutrición, Enfermedad Diarreica Aguda (EDA) e Infección Respiratoria Aguda (IRA); sea víctima de la violencia; deje de ir al colegio o de jugar por estar en actividades que no corresponden con su edad o reciba educación de baja calidad o excluyente, entre otras circunstancias, que trunquen sus posibilidades de pleno desarrollo”, señalaron los voceros de NiñezYA.

Esta iniciativa está conformada por 100 organizaciones de la sociedad civil, que desde 2017 trabajan en la estrategia para lograr que los asuntos urgentes de la infancia y la adolescencia estén en la agenda de los candidatos a la presidencia y después en el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2012. “ El documento La NIÑEZ no da espera-una mirada a su situación desde la sociedad civil (Cartilla resumen del documento) es un trabajo colectivo que recoge la información sobre los temas más álgidos de esta población y sobre los cuales buscaremos que los candidatos a la presidencia se pronuncien”, aseguraron voceros de NiñezYA.

Para ello, representantes de la iniciativa gestionarán encuentros uno a uno con los candidatos presidenciales, realizarán foros regionales y un gran foro nacional en abril, mes de la niñez. Niñas, niños y adolescentes de diferentes regiones del país viajarán a Bogotá a encontrarse con los candidatos para exponerles su situación, hacer sus propuestas y asegurar compromisos.

Los asuntos que no dan espera son:

1. YA es hora de cumplirle a la NIÑEZ lo escrito en el papel. Colombia cuenta con la Ley de Infancia y Adolescencia-1098 de 2006. Sin embargo, luego de 12 años, los avances en política han sido insuficientes para lograr el principio de la protección integral, con enfoque de equidad, diversidad y con la participación activa de la niñez en los espacios donde se debate y decide su futuro y el de la Nación. El país SÍ tiene una política pública de primera infancia (0 a 5 años), pero NO tiene una política pública de infancia y adolescencia (6 a 17 años).

2. YA es tiempo de que ningún niño muera por desnutrición, diarrea e infecciones respiratorias. Entre 2005 y 2014 murieron 15.299 niñas y niños: 3.065 por EDA (Enfermedad Diarreica Aguda) 8.184 por IRA (Infección Respiratoria Aguda) y 4.050 por desnutrición (Ministerio de Salud-ASIS, 2016). Cada año, más de 7.000 bebés entre los 0 y los 12 meses mueren en Colombia. Se calcula que el 70 % fueron EDA, IRA, infecciones, es decir, enfermedades prevenibles, detectables y curables (https://www.unicef.org/spanish/mdg/childmortality.html).

3. YA garanticemos la educación a toda la NIÑEZ sin ninguna distinción por discapacidad, etnia, género o lugar de nacimiento. Las cifras son alarmantes. Los niños, niñas y adolescentes que viven en el campo, y los más pobres, tienen menos oportunidades educativas y menos logros académicos: el promedio de educación en Colombia para las zonas rurales es de 5,5 años; mientras que para zonas urbanas es de 9,2 años y el analfabetismo en mayores de 15 años de zonas rurales dispersas es casi 4 veces mayor que en los de zonas urbanas: 12,5 rural vs 3,3% urbano. De otro lado, el 40% del total de niños y niñas que no asisten al colegio corresponden a zonas afectadas por el conflicto y 135.000 niñas, niños y adolescentes con alguna discapacidad están por fuera de la educación regular. Es imperativo trabajar en torno a la equidad, la calidad y la eficiencia del gasto en educación para disminuir brechas y garantizar una educación con sentido para todos.

4. YA reconozcamos que la NIÑEZ tiene derecho a jugar, participar y ser escuchada. A pesar de que existen diferentes mecanismos creados por las leyes, como la Ley 724 de 2001, para la participación y visibilidad de niñas, niños y adolescentes, no se están asignando recursos. Se requieren espacios dignos para el juego, la recreación y el deporte, como ludotecas, bibliotecas y centros lúdicos y deportivos. Dichas actividades son fundamentales para la construcción de ciudadanía y convivencia pacífica, como lo demuestra la investigación de la Universidad Nacional y la Corporación Juego y Niñez. Además, las instancias legales de participación de la niñez solo existen en el papel.

5. YA es tiempo de fortalecer a las familias para que protejan y cuiden a la NIÑEZ. El 45% de la población adulta en Colombia viene de hogares en los que ninguno de los padres tuvo educación; 27% viene de hogares en los que la máxima educación del padre o madre fue primaria. (Fundación FES, 2015). Además de servicios básicos, no cuentan con ingresos económicos ni con las herramientas necesarias para una crianza positiva. Por lo menos 26% de las mujeres y 15,8% de los hombres reportan haber golpeado a sus hijos como una forma de castigo; mientras que 48,6% de las mujeres y 38% de los hombres los han disciplinado con alguna forma de abuso verbal (Informe Anual UNICEF, 2016).

6. YA no más violencia contra la NIÑEZ. En 2016, 86% de todos los exámenes médicos legales por presunto delito sexual se practicaron a niños, niñas y adolescentes (Forensis INML CF, 2016). La tasa (por cien mil habitantes) de violencia sexual contra las niñas va en incremento al pasar de 197,1 en 2010 a 205,5 en 2016 y se estima que presenta un subregistro del 30% (Fundación PLAN 2017, repositorio de datos Bogotá, Colombia a partir de cifras de Forensis INML CF, 2016. Alianza por la Niñez Colombiana).

7. YA acatemos la norma aplicando a los adolescentes la justicia con pedagogía. Aunque la Ley de Infancia y Adolescencia señala que debe darse una sanción de carácter pedagógico, en la que participen la víctima y el acusado y se acompañe a las familias, esto no está ocurriendo; en la mayoría de los casos el juez opta por la libertad vigilada. Así los adolescentes regresan a sus entornos familiares donde persisten las múltiples privaciones, bajos niveles educativos y pocas herramientas afectivas y conductuales para la crianza. Su reincidencia en el delito es del 20,25%, mientras que la de los adultos es de 15% debido a que no se están aplicando los principios pedagógicos definidos en la ley 1098 (ICBF, 2016 y DANE, 2017, respectivamente).

8. YA es tiempo de que la NIÑEZ sea reconocida como gestora de paz. De los 8.270.812 víctimas del conflicto armado, 29% (2.382.086) son menores de 18 años, de ellos 96,4% ha sufrido desplazamiento y solo 0,3% ha retornado a su lugar de origen (Fundación PLAN 2017, repositorio de datos Bogotá, Colombia a partir de cifras de la Unidad de Atención y Reparación a Víctimas del Conflicto, UARIV, 2017). Niñas, niños y adolescentes, en especial si han sido víctimas del conflicto armado, deben estar en el centro de todos los procesos que contribuyan a la construcción de la paz.

 

image5307432

 

Mayor información:

-Ángela Constanza Jerez
310 2497831
-Ninfa E. Sandoval
315 3363553

NiñezYA es convocada por: Agencia Pandi, Aldeas Infantiles SOS, Alianza por la Niñez Colombiana, Corporación Infancia y Desarrollo – CID, Corporación Juego y Niñez, Fundación Alpina, Fundación Empresarios por la Educación (ExE), Fundación Éxito, Fundación Kid Save Colombia, Fundación PLAN, Fundación Ratón de Biblioteca, Fundación Restrepo Barco, Fundación Saldarriaga Concha, Fundación Save the Children, Jerez & Sandoval - Medios y RS, McCann, Primero lo Primero, Proantioquia, World Vision.

Publicado en Noticias

EcardBalance2017 01

 

Si deseas conocer nuestro Balance durante el 2017, haz clic aquí


Son muchos los retos y los logros de los que hemos sido testigos a lo largo del 2017. Es por esto que los invitamos a ser parte del esfuerzo de todos y todas los que hacemos parte del Programa, de quienes día a día enfocaron sus esfuerzos en cumplir con el compromiso de aportar al mejoramiento de la calidad de la educación en el país.

Queriendo que sean partícipes de la alegría que nos genera finalizar una expansión más, de transmitirles la satisfacción del deber cumplido y de contarles lo que nos enseñó cada tramo recorrido, cada rostro, cada reflejo de los cuatro (4) departamentos, diez (10) municipios y 38 establecimiento educativos que hicieron parte del Programa Transformación Educativa para la Vida… esperamos encontrarlos aquí, en las reflexiones, y en los muchos rincones de este país, en las aulas, en fin… donde la transformación nos convoque.

Gracias a todos y todas por hacer parte de la trasformación.

 

 

Publicado en Noticias